UROLOGÍA?

La urología es una especialidad médico-quirúrgica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan el aparato urinario de ambos sexos y el aparato reproductor masculino.

Su nacimiento se remonta a la segunda mitad del siglo XIX como subespecialidad de la Cirugía general. Esta separación se debió fundamentalmente a tres factores:

Creación del cistoscopio (Antonin Jean Desormeux, 1853).
Tratamiento especializado de la patología litiásica, hasta entonces en manos de litotomistas.
Necesidad asistencial de crear unidades monográficas dentro del campo de la Cirugía General.

Se define como disfunción eréctil (DE) a la incapacidad parcial o total del hombre para alcanzar y/o mantener una erección con una rigidez suficiente que permita una relación sexual satisfactoria.

Si bien la magnitud del problema no está claramente definida, todos los estudios publicados coinciden en señalar que la DE o impotencia sexual masculina es una enfermedad dependiente de la edad, poco común en los hombres menores de 40 años y muy frecuente a partir de los 60 ó 70 años. 

Entre los factores de riesgo o predisponentes para el desarrollo de la disfunción sexual eréctil se encuentran, como hemos mencionado, la edad (mas de 60 años), el tabaquismo, la diabetes, las enfermedades cardíacas, la hipertensión arterial, la depresión, el desempleo, etc. entre otros factores.

Causas de la DE

Se presenta habitualmente asociada a dos factores: los orgánicos (enfermedades en diferentes órganos) y los psicológicos, aunque la presencia de uno no excluye la participación del otro.

Hasta hace tres o cuatro décadas, las estadísticas informaban sobre el predominio de los factores psicológicos en el 80% ó 90% de los casos de DE. En la actualidad, la mayoría de los estudios señalan la responsabilidad de las causas orgánicas, particularmente las enfermedades vasculares como factores predominantes en la DE entre los varones de edad más avanzada.

En muchos pacientes con DE de causa psicológica es muy común el antecedente de fracasos sexuales aislados (característica normal del comportamiento sexual masculino) luego del cual se sienten frustrados y avergonzados registrando así dichos episodios en su memoria. Posteriormente, durante los encuentros futuros, esta imagen de sí mismo fracasando les produce la pérdida de concentración y predispone a nuevos y reiterados fracasos.